domingo, agosto 20, 2006

La Guerra Contra El Cáncer Se Ganó Hace Más De 50 Años

...entonces ¿Por qué estamos todavía luchando contra el cancer?

Desde el asombroso hallazgo sobre la B-17, un terrible velo de censura y persecusión ha cubierto al "laetril" (B-17). Los principales ataques en los Estados Unidos han venido de organizaciones estrechamente afiliadas con los consorcios farmacéuticos y químicos que tienen mucho que perder si una "pobre vitamina" y una manera de vivir sana se convierten en la respuesta contra el cáncer.

La lista de atacantes incluye a la FDA, la Sociedad Americana del Cáncer (ACS), el Instituto Nacional del Cáncer (NCI) e instituciones investigadoras como el American Council on Science and Health, el Consumer Health Information Research Institute, el National Council Against Health Fraud (Consejo Nacional Contra los Fraudes de Salud) y Quackwatch, Inc. Estos "vigilantes" tienen todos un objetivo: gritar "patrañas", "curanderismo" y cerrar o denigrar todos los tratamientos de cáncer alternativos que amenacen el río de oro de los $11 mil millones de dólares de la industria de los fármacos contra el cáncer. Lamentablemente, han tenido éxito en los Estados Unidos cuando declaraciones como la siguiente se vuelven parte de las minutas oficiales:

"Debido a que sus métodos quedan fuera de los procedimientos estándar de la práctica médica, los médicos que ofrecen tratamientos no convencionales son vulnerables a ser denunciados por malpráctica." (Oficina de Tecnología del Congreso de los Estados Unidos, Archivo de 1990).

Fuente: CÁNCER ¿Por qué nos estamos todavia muriendo para saber la verdad? de Phillip Day

Vitamina B-17 (Laetril)

La vitamina B-17, laetril, amigdalina o nitrilosida, es hidrosoluble (se disuelve en agua), se compone de dos unidades de glucosa (azúcar), una unidad de benzaldehido y una de cianuro, estrechamente ligadas. Estas 2 últimas al estar ligadas dentro de la molécula de B-17, las hace totalmente inerte y sin efecto sobre los tejidos vivos. Al estar en presencia de tejidos sanos donde abunda la enzima rodanasa, esta neutraliza al cianuro y lo transforma en subproductos que resultan en nutrientes benéficos para el organismo; a la vez, oxida el benzaldehido y lo convierte en un compuesto no tóxico ‘ácido benzóico’. Sin embargo como cualquier vitamina, en sobre-dosis puede ser peligrosa. Esta vitamina se encuentra naturalmente en las semillas del chabacano, manzana, uva, sandías y ciertas nueces.
Esta vitamina no desempeña un papel fundamental en nuestro cuerpo, sin embargo se le atribuyen propiedades anticancerígenas.


Historia y estudios médicos

Quíen la identificó fue el Dr. Ernst T. Krebs en 1950, y la probó en animales y en su mismo cuerpo sin encontrar reacciones negativas. Un pueblo del norte de Irak, los Hunza, consumían las semillas del chabacano y no conocían el cáncer. Esto causo impresión en la comunidad médica, por lo que varios se volcaron al estudio de esta vitamina.
En la época hacia los fines de la década de los años 60 y los comienzos de los 70 hubo gran agitación política-legal en el mundo, principalmente en el estado de
California (Estados Unidos) a causa de la prescripción médica de la vitamina B-17, también conocida como Laetril, para el tratamiento del cáncer. En la misma década de los 70 ya se habían publicado, en los EE.UU. más de 26 informes de tantos médicos de renombre que habían estudiado y recetado el Laetril con buenos resultados en el tratamiento del cáncer.
La
Medicina Ortomolecular (moléculas correctas) utiliza esta vitamina en los tratamientos contra el cáncer, sin embargo en la Medicina Alopática comúnmente esta restringido el uso de esta sustancia por una posible aparición de toxicidad por el cianuro. El uso del laetril es legal en 24 estados americanos y en otros 17 países como México, Alemania, Gran Bretaña, Italia, Bélgica y Filipinas.

Fuente: Wikipedia "La enciclopedia libre"

sábado, agosto 19, 2006

Semilla del chabacano y el cáncer

Esta es información que encontré recientemente al hacer una búsqueda en Google con la palabra "laetril", extraje los puntos de mayor interés pero al final de este texto dejé un enlace al sitio fuente.

En la época hacia los fines de la década de los años 60 y los comienzos de los 70 hubo gran agitación política-legal, primordialmente en el estado de California (EE.UU.) a causa de la prescripción médica de la vitamina "B-17", también conocida como "Laetril", para el tratamiento del cáncer. Proveniente de la semilla del chabacano, esta vitamina cura, decidida y definitivamente, el cáncer.

Sin embargo, en los EE.UU. las autoridades han prohibido todo tratamiento de cáncer que no fuere uno de los tratamientos tradicionales, aprobados por el sistema regente. Muchos médicos, enfermero(a)s, y un sinnúmero de otros practicantes de las artes curativas han sido encarcelados, inculpados de curar a pacientes de cáncer mediante tratamientos que no estaban en la lista oficial. Como resultado de estas litigaciones muchos de estos profesionales se han trasladado a otros países.

Se ha descubierto recientemente que las propiedades curativas de la vitamina B-17, específicas en contra del cáncer, se deben a que en presencia de agua y de la enzima beta-glucosamidasa, la molécula de B-17 genera cianuro y benzaldehido. Estos compuestos son, individualmente sumamente tóxicos, pero funcionando en simbiosis se multiplican sus efectos por un factor que se calcula los hace cerca de 100 veces más potentes. Esta enzima, la beta-glucosamidasa, se encuentra en cantidades significativas en las células cancerosas, y muy poco en el resto del cuerpo, por lo general hasta 100 veces más. Por consiguiente, estas sustancias tóxicas destruyen únicamente a las células cancerosas. Una verdadera quimioterapia, específica, localizada y muy eficaz.

La semilla del chabacano destruye a las células cancerosas. Las preguntas y respuestas a continuación provienen del libro “World Without Cancer” (Un Mundo Libre del Cáncer) por G. Edward Griffin; y no constituyen forma alguna de diagnóstico, ni de recomendación o sugerencia de tratamiento alguno.

¿Qué cantidades se pueden ingerir?
Para quien tenga cáncer: Es muy importante comer semillas, las que se deben masticar lentamente; y que se deben conservar en la boca el tiempo necesario hasta que se licuen. Lo ideal es comer dos semillas, o pepitas, por hora, durante el transcurso del día. Los mejores resultados se han observado con el consumo de tres a cinco (3 a 5) pepitas cada hora de la actividad normal diurna.
La vitamina B-17 es hidrosoluble (se disuelve en agua) y no es tóxica. Hay quienes sienten algo de náusea cuando comen muchas de una vez, de manera semejante a como sucedería si bebieran grandes cantidades de agua salada. En tal caso se reduce la cantidad que se toman cada vez, pero se aumenta la frecuencia.
Dosis preventiva: Quien no tenga cáncer puede tomar siete a diez (7 a 10) pepitas diarias. El Dr. Krebs afirma que, aunque sean algo amargas, lo mejor es comer la semilla (la pepita) natural, entera. El doctor pregunta, “¿valdría la pena perder la vida por no querer comer unas semillas amargas?”

¿Qué otro medicamento conviene tomar juntamente con la B-17?
Para quienes padezcan de cáncer, recomienda el Dr. Manner (uno de los precursores del tratamiento del cáncer mediante la vitamina B-17) que los pacientes añadan enzimas pancreáticas y vitamina C a su alimentación. Ambas se consiguen fácilmente en los comercios que se especializan en productos naturales para la salud.
Las enzimas pancreáticas abundan naturalmente en frutas como la piña, la papaya y otras. Su función primordial es la de quemar el revestimiento de proteína protector de las células cancerosas, de forma que facilita así el acceso de la B-17 al núcleo celular para efectuar su destrucción total.
Pero, a veces no basta con solamente destruir las células cancerosas, y siendo que el organismo tiene que reconstruir los tejidos que hayan sufrido daños y averías, es sumamente importante proporcionarle nutrición adecuada al organismo. Las betabeles contribuyen a fortalecer los riñones, y las harinas de hueso y el polvo de cartílago de res, o de pollo, contribuyen a la reconstrucción de los huesos dañados por el cáncer.
Se han hecho estudios de los hongos Shiitake, muy comunes en la cocina japonesa, y se ha descubierto que proveen al organismo una sustancia anti-virus, conocida como lentina, que contribuye a estimular el sistema inmunológico y neutraliza a diversos virus. El jugo de una fruta del archipiélago de Tahití, el noni, detiene el cáncer y la diabetes, y alivia la artritis y desperfectos del sistema nervioso.

¿Se puede tomar B-17 al mismo tiempo que se recibe tratamiento de quimioterapia?
Lo peor es recibir solamente quimioterapia. Es benéfico añadir B-17 al tratamiento de quimioterapia, pero lo mejor sería ingerir B-17 (en forma de semillas) y otras hierbas curativas… y olvidarse de la quimioterapia.

¿Cuánto tarda en curarse el cáncer?
Las células cancerosas comienzan a morirse de inmediato. En algunos casos, como en el cáncer del hueso, se demora un poco más en absorberse la vitamina en los tejidos más profundos del cuerpo. Los cánceres de la piel se alivian más rápido. Al fin de la primera semana ya se podrán ver considerables mejorías; y en muchos casos se podrá lograr regresión total de tumores en cuestión de tres (3) semanas, o menos. Un carcinoma puede demorarse unos meses en desaparecer; y ha habido cánceres de cérvix que han desaparecido en menos de tres (3) semanas. Es posible, bajo circunstancias especiales, organizar entrevistas con personas quienes se han recuperado satisfactoriamente de todos estos tipos de cáncer.

Y ¿por qué los médicos no recetan la B-17?
A los médicos se les enseña, desde sus primeros estudios, que el Laetril no es efectivo; y las reglamentaciones en vigencia no les permiten recetarlo. Además, las únicas referencias que se les proporciona son dos estudios falsos que no lo recomiendan. Nada se les menciona de los múltiples resultados positivos que abundan en los informes de referencia. Si un médico, en los EE.UU. receta el Laetril, o vitamina B-17, para tratamiento de cáncer se arriesga a que le impongan sanciones disciplinarias y se le revoque su licencia de práctica médica, y aún ser encarcelado. Desdichadamente, después de los largos años de estudio necesarios para llegar a ser médicos, la mayoría de ellos se limitan a recetar los medicamentos permitidos legalmente, aunque no vean alivio del malestar. Quien se interese en investigar y descubrir la verdad de la situación, puede informarse sin problema alguno. El libro del Sr. Griffin, “World Without Cancer” es un buen comienzo, pues en este libro se relata la historia de la vitamina B-17 y es una buena guía en el estudio de la curación del cáncer.

¿Qué predisposición ha adoptado la comisión reguladora de alimentos y medicamentos del estado de California al respecto de la B-17 y/o el Laetril?
En 1971 el Sr. Grant Leake, jefe de la sección fraudes de la comisión de control de alimentos y drogas del estado de California, EE.UU. afirmó: “Los vamos a proteger, aunque no lo quieran.”

¿Por qué motivo prohíbe la FDA el uso de B-17 y/o Laetril?
En EE.UU. se invierten miles de millones de dólares por año en investigaciones del cáncer, y se obtienen miles de millones de ganancias por la venta de medicamentos relacionados con el cáncer. Los políticos que logran votos ofreciendo respaldar programas oficiales del cáncer. Este sistema no puede permitir que se elimine el cáncer. En estos tiempos hay mucha más gente viviendo a costillas del cáncer que muriendo de cáncer.
Nota: La FDA, Food And Drug Administration, es la oficina federal de los EE.UU. que regula los medicamentos y alimentos de consumo público.

¿A pesar de esta situación, ha habido quienes tomaran Laetril?
Sí, afirmativamente. Miles de personas han estado usado el Laetril, y centenares de médicos la recetan, y aún lo toman ellos mismos. Se usa en varios hospitales, con la aprobación de la FDA, o sin ella. Con la aprobación del INC (Instituto Nacional del Cáncer) o sin ella.